Y ahí
estas... Dormida en mi pecho, como si el tiempo no hubiese pasado, como si el
mundo se hubiese detenido en ese preciso instante en el que estás dormida a mi
lado, te observo mientras duermes, velo por tu sueño y ahí estas… plácidamente
dormida a mi lado…
Parece
que fue ayer cuando el tiempo se paraba en ese instante, en el que nuestras
miradas se cruzaban, cuando nos hacíamos cómplices en ese precioso paseo
marítimo con el aroma de la sal y la brisa del mar. Y era en ese instante
cuando nuestra imaginación volaba, transportándonos a un lugar donde solo
estábamos tú y yo, tus caricias con mis besos, mis manos con tu cuerpo, mi
sabor con tu olor… Y entonces éramos una sola… Pero poco después de eses cruce
de miradas cuando mis pupilas se dilataban al verte y un escalofrió recorría mi
cuerpo, me acerque a ti y el sonido de tu voz centelleo en mis oídos, sonaba
como una dulce melodía, una voz pausada, tierna y tranquila, pero a la misma
vez, segura, convincente y fuerte… Era una experiencia única, no había tenido
esas sensaciones antes, y ahí llegabas tú…. Casi en el instante en el que tu
mano rozo mi brazo al darnos esos dos besos cuando nos presentamos y entonces
la chispa estallo y mi mente ya sí que no tenia marcha atrás, no podía
separarme de ti, tenía la necesidad de conocerte mas, de compartir momentos
contigo, como hasta ahora lo estaba haciendo pero en la soledad, ser tu
compañera de viaje y poder dormir junto a ti y despertarme mirándote… Como en
este momento lo hacía…
Pero
estas aquí… Es real, te tengo entre mis brazos y todos esos pensamientos e
imágenes que pasaban por mi mente hace un tiempo ahora son reales… Tu olor, tu
tacto, tu sabor... Esa sensación de poder tocar las nubes con los dedos cuando estás
en mi cama, o ese momento en el tiempo que parece eterno cuando mis labios se
suman a los tuyos, en una lucha por no parar de besarnos, como si el tiempo se
detuviese en nuestros labios y quisiese que no parase nunca…
Veo que
te estremeces y con un leve beso en la frente te calmo, pero abres los ojos
despacio, como si de una pequeña persiana se tratase, asomando poquito a
poquito esos tonos marrones achocolatados con el toque cristalino de las
lagrimas mañaneras. Estás asustada como si me buscases en tu cama y hubiese
desaparecido… Pero no.. No me marche. Beso tu frente susurrándote al oído
“estoy aquí princesa” y tu expresión cambia tu gesto se relaja y tus manos
buscan mi cuerpo debajo de las sabanas mientras tus labios rozan mi cuello, es
mejor roce que el de las más suaves sedas, acaricio tu espalda desnuda mientras
no dejo de mirarte… Si es como estar en el cielo y haber encontrado un ángel…
Necesito de ti a cada minuto a cada instante, tu cuerpo me llama y tus manos me
llevan hasta el, mi boca ser pierde por tu oreja buscando que escuches ese suave
ronroneo que emerge de mi garganta, fruto de tus manos por mi cuerpo,
acariciándome, rozándome, llevándome a la locura con tan solo tus suaves y
finos dedos. Mis labios buscan desesperadamente los tuyos, necesito esa caricia
al compas que marca tu mano en el fondo de mi interior, sumergida en la
búsqueda del mayor regalo que te puedo dar y cada vez me aproximo mas al
precipicio, a punto de saltar, contemplando tus ojos color chocolate como arden
de deseo por recibir ese preciado regalo, y ahí voy, salto al precipicio de tus
manos dejándome envolver por él, deslizándome por tu pecho, buscando tu
refugio, sentir tu calor después de esa corriente eléctrica que se hizo dueña
de mi cuerpo…..
Preciadas
mañanas a tu lado de las que no quisiese salir, sensaciones inexplicables,
jamás encontradas, me llaman a tu encuentro a cada momento… No quiero salir de
este cuento, quiero mantenerte en tus brazos, mientras yo te arropo con los
míos….


G.B. dulces palabras las que brotan de tu mente.
ResponderEliminarno dejes jamas de cerrar los ojos y transportarte al mundo de los sueños.
Elpeke
Gracias, es un autentico alago que leas cada frase que sale de mi mente... Besitos
Eliminar