Mi piel
necesita un suave roce de tus dedos, notar la suave caricia cálida de tu piel,
notar como mi piel se eriza bajo el paso firme y decidido de tus manos en mi
espalda. Ese placer contenido de notar la suave caricia de un dedo por toda mi
espalda es el punto de inflexión, el antes y el después, cuando mi mente de
desconecta y pasa a pertenecerte, mi imaginación te deja llevar y mi cuerpo se
relaja brindándose ante ti, cuan suculento manjar…
Aquí estoy,
soy como un bote de miel recién abierto para ti, para que degustes con toda tu
boca, para que recojas cada sabor, para que impregnes tu paladar de tan
exquisitos sabores, para que deleites tu gusto con el leve sabor de miel, combinado
con el toque de mi piel…
Disfrútalo,
es tuyo, toma de tu mano una botella de vino y usa mi cuerpo cuan copa seria
para el mejor de los vinos, vierte su contenido sobre mi cuerpo y sacia tu sed,
calma el calor de tu garganta y haz que mi cuerpo note el roce de tus labios
acompañado del suave tacto liquido y fresco del vino…
Endulza
tus besos con un poco de chocolate, deja que por mi cuerpo resbale ese
delicioso chocolate caliente, notar como mis pezones se endurecen y servirte el
mas delicioso de los chocolates sobre mí, dejando a tu fiel boca de catadora
que haga su trabajo, transportándome a un mundo de sensaciones…

Mi
cuerpo anda un poco pegajoso, a pesar de que tu boca haya hecho un gran trabajo…
Pero ven… Acompáñame… Ayúdame a limpiar mi plato a la ducha, donde el agua cae
sobre nuestras cabezas, resbala por cada curva de nuestros cuerpos, pasa a ser
parte de nosotras, y si… Ahora creo que tú también necesitas una limpieza, mi
boca se hace cargo de servir cuan esponja sobre tu cuerpo, recorriendo cada
parte de este, acompañada por el agua que resbala por tu cuerpo… Déjame ser
quien limpie tu cuerpo, quien busque cada rincón oculto por limpiar con mis
labios, con mi lengua, con mis dedos…

No hay comentarios :
Publicar un comentario