jueves, 20 de junio de 2013

El plato de mi cuerpo



Mi piel necesita un suave roce de tus dedos, notar la suave caricia cálida de tu piel, notar como mi piel se eriza bajo el paso firme y decidido de tus manos en mi espalda. Ese placer contenido de notar la suave caricia de un dedo por toda mi espalda es el punto de inflexión, el antes y el después, cuando mi mente de desconecta y pasa a pertenecerte, mi imaginación te deja llevar y mi cuerpo se relaja brindándose ante ti, cuan suculento manjar… 

Aquí estoy, soy como un bote de miel recién abierto para ti, para que degustes con toda tu boca, para que recojas cada sabor, para que impregnes tu paladar de tan exquisitos sabores, para que deleites tu gusto con el leve sabor de miel, combinado con el toque de mi piel…

Disfrútalo, es tuyo, toma de tu mano una botella de vino y usa mi cuerpo cuan copa seria para el mejor de los vinos, vierte su contenido sobre mi cuerpo y sacia tu sed, calma el calor de tu garganta y haz que mi cuerpo note el roce de tus labios acompañado del suave tacto liquido y fresco del vino…

Endulza tus besos con un poco de chocolate, deja que por mi cuerpo resbale ese delicioso chocolate caliente, notar como mis pezones se endurecen y servirte el mas delicioso de los chocolates sobre mí, dejando a tu fiel boca de catadora que haga su trabajo, transportándome a un mundo de sensaciones…




Mi cuerpo anda un poco pegajoso, a pesar de que tu boca haya hecho un gran trabajo… Pero ven… Acompáñame… Ayúdame a limpiar mi plato a la ducha, donde el agua cae sobre nuestras cabezas, resbala por cada curva de nuestros cuerpos, pasa a ser parte de nosotras, y si… Ahora creo que tú también necesitas una limpieza, mi boca se hace cargo de servir cuan esponja sobre tu cuerpo, recorriendo cada parte de este, acompañada por el agua que resbala por tu cuerpo… Déjame ser quien limpie tu cuerpo, quien busque cada rincón oculto por limpiar con mis labios, con mi lengua, con mis dedos…

No hay comentarios :

Publicar un comentario