martes, 16 de septiembre de 2014

Átame a tu piel (Parte 1)

Sentada en esa gélida e incómoda silla, noto como los dientes de esas rudas esposas se clavan despacio en mis muñecas situadas en mi espalda. Noto también como las cuerdas impiden que mis piernas se cierren, atadas a las patas de la silla, mientras mis ojos están tapados, mis sentidos se acentúan. Noto cada parte de mi piel, cómo reaccionan ante el metal de las esposas, la ruda espiral de las cuerdas y el tacto de la seda en mis ojos que no me permiten ver nada.
A mi espalda escucho como con un paso firme y decidido acentuado por unos finos tacones se acerca a mí. La boca se me seca instintivamente, mi respiración se acelera levemente y mi cabeza se mueve esperando encontrar algo que me diga el porqué de esa situación, el porqué de estar totalmente expuesta, ya que mi cuerpo se encuentra completamente desnudo sobre esa silla de madera.
De repente noto un soplo de aire fresco justo detrás de mi oído, un escalofrió recorre mi cuerpo como si fuese una corriente eléctrica, desde el punto en  el que siento el airee hasta la punta de mis dedos de los pies…. Trago saliva con dificultad, e inspiro aire sin poder evitar que  el aroma de su perfume llegue hasta el fondo de mis fosas nasales… ¿Qué tiene esta mujer que me provoca tanto?
Sigue con su juego, sopla despacio nuevamente por mi cuello, me estremezco, continua deslizándose por mi mentón, mi reacción instintiva es abrir la boca, esperando notar sus labios sobre los míos.. Pero no, continúa su camino bajando por mi garganta y paseándose por mis clavículas. Me estremezco en la silla, pero no me puedo mover… Estoy totalmente a su disposición. Continua bajando por mi pecho, paseándose por mi escote, en el momento en el que se va a uno de mis pechos y sopla un poquito más fuerte, trago saliva de nuevo y justo en ese momento noto como la punta de su lengua acaricia mi pezón totalmente erecto, sin poder evitarlo mi cabeza se echa hacia atrás y suelta un leve gemido….
Me percato de que sonríe, su sonrisa es música para mis oídos, pero continua con el juego, mi cuerpo pide a gritos su contacto, el roce de su piel en la mía, el tacto de su lengua por cada parte de mi cuerpo, pero es solo su suave aliento el que lo hace…. Continúa descendiendo por mi abdomen y cuando llega a la altura de mi ombligo contraigo el abdomen…. Se está acercando a mi centro de placer, y poco a poco noto como la temperatura de mi sexo se va incrementando, como mi respiración aumenta el ritmo paulatinamente y como poco a poco noto mi corazón latiendo en mi garganta…..
Aquel soplo de aliento no se detiene, pero cuando esperaba que se dirigiese directamente a mi sexo lo obvio…. Se paseo despacio por la cara interna de mis muslos y cuando estaba a escasos milímetros de él, se alejaba… No podía mas con esa tortura, necesitaba su contacto y ella lo sabía, fue justo en ese momento como note como un perfecto hilo de agua caía sobre mi sexo, mis muslos se contrajeron nuevamente y un ronco gemido salía de mi garganta, notar el contraste del agua fresca en mi sexo totalmente caliente hizo que un aluvión de sensaciones recorrieran todo mi cuerpo. Mi respiración y las reacciones de mi cuerpo le pedían a gritos notarla sobre mi cuerpo, fue entonces cuando paso levemente su dedo por mis labios, sin pensarlo comencé a lamerlo, chuparlo, devorarlo lascivamente, tenía una parte de su cuerpo en mi boca, y no lo iba a desaprovechar, necesitaba mostrarle el deseo que sentía por ella aunque sea en esa parte mínima de su cuerpo, ella soltó una leve risita cuando vio el ansia con el que devoraba su dedo, pasaba la lengua por toda la longitud de este, lo enroscaba con mi lengua, lo succionaba hasta notar los nudillos de su mano en mis labios, cuando tenía la boca completamente salivada lo dejaba fuera de esta y derramaba toda la saliva sobre él, dejando caer alguna gota sobre mi pecho mientras me estremecía…. Sabia porque quería humedecer ese dedo… aunque estaba segurísima que no necesitaría demasiada humedad en el, ya que al sitio al que iba destinado estaba completamente húmedo y sediento de contacto….
En tan solo un segundo su dedo comenzó a bajar por mi cuerpo, deslizándose por mi barbilla, bajando por mi garganta, recreándose entre mis pechos, bordeando el ombligo y finalmente llego a su destino…. Notaba la humedad del recorrido de su dedo y la misma vez que un aluvión de sensaciones de volcaron en mi cuerpo al sentir como repasaba perfectamente el dibujo de mi clítoris, jugando en torno a él. Mi cuerpo intentaba moverse buscando mas contacto, pero cada vez que lo intentaba ella se separaba en milésimas de segundo… Comprendí que debía estarme completamente quieta….
Su dedo jugaba alrededor de mi clítoris, era una perfecta tortura, notar su contacto en mi sexo, pero  no en mi centro de placer… Era tan frustrante, pero a la vez placentera aquella tortura, que a medida que pasaba el tiempo me iba dejando llevar más por su ritmo.
Notaba como dos de sus dedos dibujaban perfectamente el contorno de la entrada en mí… Como recogían esa humedad que había emanado de mi sexo u como poco después se colocaban sobre la entrada de este….  Sentí un calor inmenso saliendo de mi sexo… Justo en ese instante rozo levemente mi clítoris y sin dudarlo un segundo se adentro totalmente en mí con dos de sus dedos…. Un grito salió de mi, llego una bocanada de placer derramándose a borbotones, notaba lo húmeda que estaba a medida que sus dedos dentro de mi comenzaban a moverse despacio y comenzaban ese esperado vaivén dentro de mi recorriendo cada rincón de mi interior…
Comencé a notar como ese cálido fluido comenzaba a resbalar por mi sexo, saliendo de él, fue en ese momento justo en el que ella paro, si si, ¡Paro! ¿Cómo pudo cortarme ese tremendo placer que me estaba provocando?
En un segundo estaba justo detrás de mí y con voz sugerente susurro a mi oído…’’Muñequita, aun no es el momento de correrse, quiero que tu corrida esta noche sea inolvidable….’’ Mi cuerpo reacciono ante su voz, mi sexo sintió una oleada de calor, que pedía a gritos ser mimado y consentido, pero no…. Ella no le iba a dar el gusto a mi sexo.
Mi cuerpo se encontraba loco por notar más de ella y fue entonces cuando note sus dientes mordiendo mi cuello…. Mi cuerpo se retorció de placer en la silla…. Mi cuello… Uno de los puntos más sensibles de mi cuerpo… Poco después sentí como algo helado recorría mi cuerpo a medida que se iba convirtiendo en líquido, poco después caí en la cuenta de que era helado…. Uhm si… Helado. Helado de frutas de la pasión… A medida que se iba derritiendo e iba cayendo por mi hombro, ella abalanzaba su boca a mi piel, impregnando su boca con el sabor de las frutas y dejando un olor dulce en mi piel, repitió la misma operación en el otro lado del cuello, y mi cuerpo no se quedaba impune de esas sensaciones, a cada momento necesitaba más, mi sexo ardía, mis pezones estaban duros como piedras, mi garganta se resentía por cada gemido que salía de ella y mi boca se encontraba totalmente seca…..
Después de dejar limpio mi cuello de helado, sin esperarlo se abalanzo sobre mis labios… ¡Por fin! Por fin podía probar su sabor… Esa mezcla de dulzura de la fruta de la pasión, el contacto de sus labios carnosos, su lengua juguetona invadiendo por completo mi boca, mientras atrapaba con avivez la mía… Tenía ese toque posesivo pero a la vez dulce, me volvía completamente loca su manera de besarme. Mi cuerpo reaccionaba una vez más, y fue en ese momento cuando sentí que por mi sexo resbalaba ese elixir que salía de mí… Ese que precisamente ella había provocado. No tardo en darse cuenta, y notando como se relamía abalanzaba su boca sobre mi sexo…. Mi espalda se arqueo todo lo que puso cuando su boca tomo contacto conmigo. Notaba como  los tobillos y las muñecas me ardían, pero mi cuerpo no podía resistirse más a su contacto, mi espalda se arqueaba, hasta el punto de que mi culo perdía contacto con la silla, esa silla de madera que estaba húmeda….
Su boca degustaba como si de una delicatesen se tratase cada rincón de mi sexo, jugueteaba con mi clítoris entre sus dientes, lo atrapaba, succionaba, lamia, chupaba, mordía…. Esa cantidad de sensaciones provocaban que me quisiera derramar perfectamente sobre su boca… Su lengua se paseo por todo mi sexo, recogiendo cada gota de fluido que salía de él, se arrincono en la entrada de mi sexo, jugaba en ella a medida que este se iba dilatando cada vez más… En cuestión de segundos su lengua estaba dentro de mi sexo, me sorprendía como  podía poner tan dura esa lengua para que mi cuerpo sufriese una nueva reacción,  esa reacción que hizo que mis piernas comenzaran a temblar…. Mi espalda se arqueara más si cabe y notando como esa corriente de placer recorría mí cuerpo de arriba abajo se transformaba en un afluente….
Afluente que comenzó a salir de mi sexo, notaba como me derramaba perfectamente sobre su cara, como a medida que su lengua se movía dentro de mí ese afluente se convertía en algo más continuo y proyectado… Mi cuerpo se quedaba exhausto, cuando pensé que ya había terminado… Pero no. Se separo de mí y se abalanzo en mis labios de nuevo, notaba mi sabor en su boca, la humedad de su cara, y el embriagador olor a sexo que recorría su cara….
A medida que seguía besándome fueron dos de sus dedos los que se adentraron en mi sexo de nuevo, cuando ya pensaba que había tenido uno de mis mejores orgasmos, cuando note que se movían con frenesí dentro de mí, quería mas, ansiaba sacar más de mi… Y fue entonces cuando quito la venda de mis ojos. Mi mirada tomo contacto con la suya, su cara de deseo era totalmente seductora, los gemidos no paraban de salir de mi, y en mi sexo sus dedos entraban cada medios segundo dentro, fuera, dentro, fuera, empecé a escuchar como el sonido se terciaba mas chapoteante y como su mirada me pedía que mirase en dirección a mi sexo….  Y entonces cuando mis muslos empezaron a tambalearse y mi sexo a convulsionar sus dedos salieron de mí un perfecto chorro salió de mi sexo empapando todo lo que encontraba a su paso….
Mi cuerpo después de esa espectacular sacudida quedo completamente rendido… Fue entonces cuando el palpitar de mi sexo era indescriptible… Ahora me daba cuenta de los restos de placer mezclados con dolor en mi cuerpo… Mi garganta se irrito por completo con algunos gemidos roncos salidos de ella, mis muñecas habían tomado un color rojo intenso por las fuertes sacudidas de mi cuerpo, y mis tobillos tenían la perfecta marca de la trenza del cordaje dibujados en ellos….
Instantes después me soltó de la silla, y cuando intente ponerme de pie sentí mis piernas flaquear…. Aquel orgasmo me había dejado sin fuerzas, estaba completamente exhausta….
Escuche que ella salía de la habitación cuando estaba suelta, y vi que entraba en el baño… Escuche como se abría el grifo de la bañera y como el chorro empezaba a llenarse… Segundos después vi como ella salía del baño contoneándose perfectamente desnuda acercándose a mí, me tendió la mano y me susurro…. ‘’Acompáñame a tomar este baño, quiero relajar tu cuerpo un poquito para seguir deleitándome con el…’’



                                                                              Continuará

3 comentarios :

  1. Acabo de leerte y aun siguen resonando palabras en mi cabeza, imagenes de situaciones que he podido vivir y sentir mientras leía tu relato... eres muy buena. Te dejé el e-mail por google+, no se si lo verías... tengo ganas de un relato a medias ;)
    Jun

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  2. Sexy,atractivo,atrevido,morboso,excitante,apetecible.....

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