Déjame probar la fruta
prohibida de tu cuerpo.
Déjame acariciar
lentamente la piel de tan suculento manjar.
Déjame disfrutar del
placer que me produce hincar mis dientes en esa fina piel.
Déjame adentrarme hasta tu corazón
para así poder deleitar a mi suave paladar con el jugo que gotea poco a
poco por mis labios y manos…
Porque no hay mejor forma
para disfrutar de las frutas prohibidas que el tacto de las manos, el fino
soplo de aliento rozando levemente la piel y disfrutando de la exquisitez de
tan sutil manjar….
Déjame…. Déjame esta noche
poder degustarte, poquito a poco, lentamente, despacio, disfrutando y saboreándote…
Tu… Mi fruta prohibida, mi
dulce pasión, mi alimento nocturno, mi dulce bendición.




Leerlo con tu voz de fondo se hace más ameno. Gracias por tus deleites culinarios con tremendas frutas corporales. Un saludo desde Madrid.
ResponderEliminarMuchas gracias Dark, me alegro de que te guste ^^
Eliminar