sábado, 13 de julio de 2013

Regalos....



Era la noche de reyes y cuan ilusa niña de cinco años fui corriendo a abrir mi regalo.. Una caga gigante yacía bajo el árbol… ‘’Un frigorífico, mi madre siempre tan oportuna.... ’’ Pensé…  Pero al abrir esa enorme caja, cientos de bolitas de corcho blanco se abalanzaron sobre mis pies y al levantar la vista ahí estabas… Tu cuerpo desnudo con unas cuantas bolitas aun pegadas a tu cuerpo y con un precioso lacito rojo al cuello…
Mi boca se seco en milésimas de segundo, no sabía qué hacer, que decir, estaba paralizada ante tu sorpresa… ‘’ ¿Cómo me iba a imaginar que te ibas a meter en una caja de paquetería, con cientos de bolitas, un lacito al cuello e ibas a esperar junto al árbol a que yo te abriese como un regalo?’’ Esa pregunta resonaba en mi cabeza una y otra vez… Pero ahí estabas, eras mi regalo de reyes…
Saliste de la caja, cual diosa griega emanando de las aguas, te acercaste a mí y con un leve susurro rozando mi oído dijiste… “Soy tu regalo… Cógeme… Y úsame…”  Tuve que parpadear un par de veces al verte frente a mí, trague saliva y me abalance sobre ti… Mis manos se perdieron rápidamente por tu cuerpo, quitando los restos de bolitas que aun quedaban en él y mi boca no dudo ni un instante en buscar esos labios carnosos para hacer use de mi regalo.
En un momento note como el calor de mi cuerpo se iba incrementando, mis piernas temblaban ante la emoción de tener mi regalo… Fui presa de los nervios y en el momento en el que mis piernas flaquearon caímos al suelo, envolviéndonos en ese manto blanco, tu cuerpo sobre el mío recubierto por ese suave tacto.
Mi boca buscaba complacer tus deseos, se perdía en tu cuello ahogando el leve gemido que producía notar tu centro de calor sobre mi abdomen. Perdí el control de mis manos, que buscaban con ansia tu cuerpo, se perdían entre tu espalda llegando a esa preciosa curva voluptuosa y pronunciada. Agarre con firmeza entre mis manos mientras mi boca se perdía entre tu pecho ronroneando sobre el, cual gatita en celo.
 

Poco más tarde tu cuerpo yacía desnudo sobre el suelo, lo que mi incito a que fuese en la búsqueda de probar cada rincón de tu cuerpo… Sin dudarlo un instante mi húmeda lengua fue en dirección a esa cueva húmeda que estaba expectante a ver que sucedía… Sin más precedente comenzó a juguetear en tu interior, buscando esa sed que tenia de ti, para hacer uso de tan precioso regalo. A medida que mi lengua se entretenía contigo notaba como el leve sabor de tu cuerpo iba tomando forma. Tus gemidos se ahogaban entre jadeos y respiraciones entre cortadas, tu cadera se elevaba despegándose del suelo haciendo que mi rostro se hundiese mas en ti y en ese preciso momento una ola de pequeños espasmos se apoderaron de tu cuerpo, estallaste entre mis manos… Mi precioso regalo se había colmado de mi sed, haciéndose dueña de mi deseo…

……………..Regalos………. Que sin esperarlos llegan a tu cama como cual brisa mañanera entra por la ventana……………….

No hay comentarios :

Publicar un comentario